Dulce Isabel Aguirre Barrera
Como han señalado numerosos autores, el acto de recepción e interpretación de una obra de arte está condicionado por la subjetividad, históricamente enmarcada, del observador.[1] Ya Gadamer habló sobre el rol del observador en el acto de “completar” el performance que, para él, es toda obra de arte: a través de la mirada, el que interpreta “participa” de la obra, es decir asume o no el papel necesario para comprender y aceptar las retóricas que de ésta se desprenden pero, al mismo tiempo, produce significados que igualmente conforman su sentido -o, mejor dicho, sentidos.[2] Retomando los planteamientos de este autor en su texto “Estética y hermenéutica”, cabe subrayar el carácter autónomo de toda obra de arte que, en cada experiencia estética, se actualiza: el sentido de su mensaje rebasa aquel del contexto histórico en que fue creada, el de la intención de su autor, e incluso el de la experiencia de recepción del espectador contemporáneo a ella. Más bien, la significación se re-produce y se re-crea en un proceso abierto a nuevas interpretaciones.[3]
Sin embargo, apunta Gadamer, dicha apertura significante no es total, es decir, no cualquier interpretación resulta válida.[4] Estando de acuerdo con dicha postura, se plantea la cuestión sobre la pertinencia de un análisis de género de El lugar sin límites, de Arturo Ripstein, partiendo de las perspectivas analíticas que postulan el carácter performático del género.
Judith Butler plantea que el cuerpo es “una continua e incesante materialización de posibilidades”. Así, el género no es una identidad sustancial ni esencial del sexo biológico de un individuo sino, más bien, “un constructo hecho mediante actos corporales específicos.”[5] El carácter de “realidad” del género es, entonces, performativo, lo que significa que este último es “real” sólo en la medida y la extensión en que es “puesto en escena” (performed) dentro de la dimensión temporal. Ello, a través de lo que la autora denomina “la repetición estilizada de actos (gestos corporales, movimientos, y “actuaciones” –enactments- de varios tipos)” que, en su conjunto, constituyen la ilusión de una identidad de género fija, estable y quintaesencial del sexo.[6]
Debido a aquella cualidad performativa -esto es, a la relación arbitraria que existe entre los actos que materializan la identidad de género, y el sexo biológico- dicha identidad contiene, en sí, la posibilidad de maneras distintas de repetición, de repeticiones “subversivas” de quiebre o cuestionamiento de aquel “estilo” (el atribuido a cada género). De esta manera se hace manifiesta la necesidad de analizar y comprender el problema del género no en términos de unicidad sino, más bien, bajo los parámetros cognoscitivos de una multiplicidad de identidades sexo-genéricas. Así, por ejemplo, un individuo travesti, además de expresar claramente la diferencia entre el género y el sexo –la pluralidad de sus “encarnaciones”-, manifiesta y cuestiona la concepción común de la distinción entre apariencia y realidad. Puesto que la realidad del género se constituye por el performance del mismo y no existe, por lo tanto, un sexo o género esencial (atemporal), la identidad de género del travesti es tan real como aquélla cuyo performance cumple con las expectativas sociales.[7]
En el caso del que me ocuparé, la “representación” debería entenderse en los términos de aquel enactment –materialización- corporeizada del género. Mediante la posterior profundización en la articulación de las herramientas metodológicas y teóricas sobre el problema del género, y aquéllas relativas al análisis de la imagen y el discurso cinematográficos, que llevaré a cabo conforme se desarrolle mi investigación, me propongo estudiar la identidad de género de los personajes de El lugar sin límites a través de las imágenes -entendiendo este último término en su sentido más amplio, de constructo de sentidos- que constituyen, en cada caso, la “puesta en escena” de la misma. Pretendo, con ello, abrir la posibilidad analítica de interpretarlos ya no sólo en términos del carácter (o los actos de tipo) activo o pasivo que predomina en ellos. Más bien, mi trabajo tendrá la intención de plantear un estudio en relación con la manera en la que cada uno lleva a cabo el performance de su identidad genérica, es decir, los modos de articulación y las significaciones de los actos performativos que la expresan y denotan.
Para llevar a cabo lo anterior, y retomando la postura de Gadamer, más que una reconstrucción del “horizonte histórico original” de sentido que haya tenido el filme en la época de su creación, me propongo analizar el carácter simbólico de sentido, relacionado con el problema del género, partiendo de una interpretación que, valiéndose de las posibilidades teóricas y analíticas que posibilitan los planteamientos de Butler, lo reactualice.
De esta manera, mi intención es analizar la película como un texto estético en el sentido en que lo entiende Umberto Eco (esto es, como un sistema de articulaciones significantes):[8] estudiar los procesos de significación del género en la película, es decir, los procesos mediante los cuales se producen, actualizan y articulan los signos que significan y simbolizan las identidades sexo-genéricas de los personajes, y la manera en que esto ocurre.
Bibliografía
Bal, Mieke y Bryson, Norman. “Semiotics and Art History: a discussion of Context and Senders”. The Art Bulletin. Volumen LXXIII, número 2, June 1991. Nueva York, The College Art Association, 1991.
Baxandall, Michael. Modelos de intención. Sobre la explicación histórica de los cuadros. Madrid, Hermann Blume, 1989.
Foster, Hal. El retorno de lo real. La vanguardia a finales de siglo. Colección Arte Contemporáneo, no. 8. Editorial Akal, Madrid, 2001.
Gadamer, Hans-Georg. “Estética y hermenéutica”. Estética y hermenéutica. Madrid, Tecnos, 1996. Pp. 55-62.
Holly, Michael Ann. Past Looking. Historical Imagination and the Rhetoric of the Image. Ithaca/London, Cornell University Press, 1996.
Joly, Martine. La interpretación de la imagen: entre memoria, estereotipo y seducción. Barcelona, Paidós (colección Comunicación, no. 144), 2003.
Pérez Carreño, Francisca. “Umberto Eco: Del icono al texto estético”. Valeriano Bozal, Historia de las ideas estéticas y de las teorías artísticas contemporáneas, Vol. II. Madrid, La balsa de la Medusa, 1996. Pp. 73-92.
Consulta en Internet:
Butler, Judith. “Performative acts and gender constitutions. An essay in phenomenology and feminist theory”. Bial, Henry. The Performance Studies Reader. http://books.google.com.mx/books?hl=es&lr=&id=9_EWvlnrxp0C&oi=fnd&pg=PA154&dq=performance+judith+butler&ots=7tivw_65Ih&sig=ruNe5TCk3xc8k8X8eORH_8kzZks. Pp. 154-166. Consultado el 18 de agosto de 2009.
Lizarazo, Diego. “Exploración para una perspectiva pragmática de la significación de la imagen”. http://www.usb.edu.mx/downloads/publicaciones/No2/r02_art007.pdf. Consultado el 23 de junio de 2009.
[1] V., por poner sólo algunos ejemplos, Bal, Mieke y Bryson, Norman, “Semiotics and Art History”, The Art Bulletin, volumen LXXIII, número 2, june 1991, p. 180; Baxandall, Michael, Modelos de intención, p. 15; Foster, Hal, El retorno de lo real, p. X; Holly, Michael Ann, Past Looking, pp. 7, 14 y 15; Joly, Martine, La interpretación de la imagen, p. 276; y Lizarazo, Diego, “Exploración para una perspectiva pragmática de la significación de la imagen (primera parte)”, http://www.usb.edu.mx/downloads/publicaciones/No2/r02_art007.pdf.
[2] V. los planteamientos de Gadamer, citados en Holly, op. cit., pp. 13 y 25.
[3] V. Gadamer, Hans-Georg, “Estética y hermenéutica”, Estética y hermenéutica, pp. 55-62.
[4] V. ibid., p. 56.
[5] V. Butler, “Performative acts and gender constitutions. An essay in phenomenology and feminist theory”, http://books.google.com.mx/books?hl=es&lr=&id=9_EWvlnrxp0C&oi=fnd&pg=PA154&dq=performance+judith+butler&ots=7tivw_65Ih&sig=ruNe5TCk3xc8k8X8eORH_8kzZks, pp. 154-156.
[6] V. ibid., pp. 154-161.
[7] V. ibid., pp. 155 y 161.
[8] V. Pérez Carreño, Francisca, “Umberto Eco: Del icono al texto estético”, Historia de las ideas estéticas y de las teorías artísticas contemporáneas, pp. 76-78.
Hola Dulce,
ResponderEliminarTu planteamiento me parece muy claro, tal vez te sirva revisar esta bibliografía:
Bizberg, Ilán. (1989) Individuo, identidad y sujeto. Revista Estudios Sociológicos, Vol. 21, Núm. 7. México.
Serret, Estela. (2001) El Género y lo simbólico. La constitución imaginaria de la identidad femenina. Universidad Autónoma Metropolitana, México.
Trini