martes, 29 de septiembre de 2009

Alicia en el país de las maravillas, de Abelardo Morell.

Mónica Aline Vargas García


Suele ocurrir que una ilustración o un diseño de mobiliario llegue a ser una obra de arte, sin embargo en este caso que tan influyente es, que la ilustración haya sido realizada por un artista que ya estaba dentro del mundo del arte?

Analizar dicha serie tomando en cuenta algunas teorías del arte para dilucidar el problema.

Probablemente la obra se comparara con alguna otra.

La ilustración de un cuento como obra de arte

Alicia en el país de las maravillas, de Abelardo Morell.

Para demostrar eso se tendrá que decir que primera mente para que un objeto sea considerado arte, en mi opinión, no necesita la intención propiamente del artista, pero no por esto digo que las obras realizadas con esta intención tampoco lo sean, lo que digo es, que no es forzoso que para que algo sea arte esta deba ser su única aspiración.

Ahora bien el caso que he escogido para hablar de arte, originalmente fue pensado para ilustrar un libro, una nueva edición de Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Caroll.

Para realizar dichas ilustraciones Abelardo Morell hizo una investigación con su cámara de los dibujos a tinta de John Tenniel de la edición de 1865, la edición original del libro. Las imágenes resultantes son consideradas por Morell como obra artística, aun cuando no partieron de esta intención.

A mi parecer que estas imágenes sean reconocidas como arte no solo por Morell sino a nivel internacional se debe en un primer acercamiento a que Morell ya estaba consolidado en el mundo artístico como un creador fotográfico. Su obra no podría pasar desapercibida como la de cualquier otra persona que estuviera fuera de el medio.

Cubano de nacimiento, su inmersión en el mundo del arte comenzó cuando ingreso en 1981 a la Escuela de Arte de Universidad de Yale, donde realizo una maestría en Bellas Artes, posteriormente a partir de 1983 es profesor de fotografía en el Massachusetts College of Art de Boston.

Ahora bien no es la teoría institucional la que me convence del todo para aceptar que algo es arte, aun cuando considero que para algunos casos se aplica en toda su extensión, no es esté el caso, pues la serie de Alicia en el país de las maravillas es a mi parecer mas que un objeto sacralizado.

Sin embargo en este caso la considero importante, porque probablemente esta serie presentada de igual modo por alguien mas a la larga podría ingresar al mundo del arte, pero presentada por un artista consagrado la obra pasa, a mi parecer casi automáticamente, a constituirse como arte, la crítica es mas benevolente cuando se trata de un artista conocido que si se tratara de un artista que apenas quiere ingresar al medio.

(A este respecto tratare de indagar mas sin embargo la solución al problema esta dividido en dos.)

Fue necesario comenzar con la teoría institucional puesto que gracias a sus preceptos yo conozco la obra de arte, el mundo del arte ha difundido la obra y ha llegado a mi como tal, gracias a esta Institución.

Sin embargo aún cuando en esta primera instancia la obra de arte es tal debido a que esta dentro de un contexto artístico dado. Me queda claro que para autentificar esto es necesaria la validación a través de la comunicación que la obra de arte pueda tener con el espectador.

Para abordar esta serie se necesitara comenzar con un acercamiento a la obra, por medio de una interpretación.

Que de hecho es lo que la obra misma propone, da las bases de su interpretación al ser ella misma la interpretación en imágenes de un texto literario.

En este caso lo que podríamos decir es que nos remite al cuento. Sin embargo me parece que el tratamiento de la imagen da pie a una interpretación mas detallada.

Para mi entender es necesario ver la imagen y comprender de que se trata.

Morell recrea la obra literaria a través del collage, yuxtapone objetos tridimensionales con dibujos bidimensionales, recorta pega y reordena. Construye escenas, en un pequeño teatro.

Sus construcciones hacen alusión a la fantasía de un niño, capaces de transportar a esa inocencia de la niñez, donde es muy facil tomar por real a los protagonistas del cuento saliendo del libro.

También recrea no solo lo divertido e inocente que puede llegar a ser un cuento sino también lo terrorífico, despierta el miedo con el misterio que le imprime a sus fotografías, porque finalmente se esta perdido en un mundo desconocido.

Pero finalmente un mundo mágico,, que puede evocar sentimientos tan contradictorios como lo es el miedo y la alegría.

Ver esta serie de Morell más que dejarme en la ensoñación de un mundo así, me invita a experimentar con la creación de escenarios fantásticos hechos expresamente para la cámara.

3 comentarios:

  1. Hola Mónica. Creo que, como dijo Laura, sería muy interesante analizar si en la obra de Morell se "actualizan" los planteamientos del libro de Carroll.
    Claro, quizá no te de tiempo de hacer eso, pero de todas formas, me parece que sería pertinente analizar esta obra en relación con las demás de Morell, para articular un estudio sobre las delimitaciones significantes de la misma.

    Dulce

    ResponderEliminar
  2. Hola Mónica:
    Me parece que en la primera parte de tu planteamiento demuestras inquietud por el lugar de la obra en su contexto, es decir su posición en el mundo del arte y sus instituciones, después tu inquietud va hacia la intención del autor y luego a las características específicas de la obra y su origen y finalmente hablas de los efectos que la obra tiene en ti. Tal vez te serviría elegir alguna de esas inquietudes y desarrollarla más a fondo.
    Por otro lado, si bien es cierto que la naturaleza de la obra demanda determinada forma de verla y entenderla no es necesario ver las propuestas teóricas como algo que encaja o no con la obra, elegir una teoría para abordar la problemática es elegir de qué forma queremos ver esa obra, de qué lado, cuál es la parte de esa obra que nos interesa ver.

    Trini

    ResponderEliminar
  3. Hola Mónica:
    La fotógrafa japonesa es Miwa Yanagi, quien hace una re-interpretación bastante alucinante de varios cuentos Occidentales que fácilmente reconocerás. Creo que es muy interesante el trabajo atmosférico para tu trabajo de Morell, de que forma se contaminan los lenguajes en este tipo de fotografías. Las de Yanagi parecen una representación kabuki psicoanalítica de nuestras más temibles pesadillas. A los demás también se los recomiendo:

    http://www.yanagimiwa.net/e/fairy/index.html

    ResponderEliminar